Bicicletas eléctricas han cambiado la vida y facilitado el trabajo de Celadores del Canal Biobío Negrete


Compra de vehículos ecológicos fueron posible gracias al Fondo para Organizaciones de Usuarios de Aguas (OUA) que la CNR puso a disposición a nivel nacional y que la Asociación de Canalistas del Canal Biobío Negrete se adjudicó, destinándolo a mejorar las condiciones de trabajo de sus celadores. 

Por: Alejandro Fuentes 

Varios meses llevan pedaleando en modernas bicicletas eléctricas de tecnología alemana, Alfonso Navarrete y Roberto Reinado de 52 y 48 años respectivamente, que son dos de los seis celadores que trabajan en la Asociación de Canalistas Biobío Negrete, con la misión principal de vigilar la correcta distribución de las aguas, a lo largo de toda la red de canales que comprende esta importante organización de usuarios de aguas de la región del Biobío, que cuenta con 800 regantes.

Ambos llevan cerca de 30 y 20 años respectivamente trabajando en la Asociación de Canalistas, y su labor es totalmente en terreno, preocupándose de la limpieza de canales, manejo de compuertas para distribuir las aguas, vigilancia de la posible contaminación de las aguas de riego y denuncias de extracción ilegal de las aguas, entre otras funciones.

“En el año 1991 llegué a trabajar a esta organización y en principio era sólo por 13 días, para limpiar canales, previo a la temporada de riego, pero me quedé trabajando toda una vida”, cuenta Alfonso quien además agrega que lo que más le gusta de su trabajo es “ser consciente de la importante labor que realizo, porque nosotros vemos la diferencia de un terreno que cuenta con agua del que no la tiene, por lo tanto nuestro trabajo es distribuir las aguas y mantener contentos a todos los agricultores que forman parte de esta organización”.

Roberto a su vez nos relata algunas anécdotas que les ha tocado vivir en este trabajo. “Recuerdo aquella vez que un agricultor no estaba pagando sus cuotas por los derechos de aguas y tuvimos que ponerle cadenas a la compuerta y resulta que al otro día aparecieron cortadas. Así estuvimos como un mes, poníamos las cadenas y él agricultor las cortaba en la noche, hasta que no nos quedó otra alternativa que conseguir una prueba y es así como tuvimos que ponernos ropa adecuada para camuflarnos en la maleza, para lograr sacar una foto del agricultor con las ‘manos en la masa’ y lo conseguimos”, relata Roberto, riendo al recordar su improvisado pero profesional trabajo de “espía”.

A fines del año pasado, Roberto y Alfonso y otros cuatro celadores de esta organización de regantes, recibieron de manos del Coordinador Zonal Biobío Ñuble de la CNR, Javier Ávila y del seremi de Agricultura de la Región del Biobío, Francisco Lagos, modernas bicicletas eléctricas de tecnología alemana, producto del nuevo Fondo para Organizaciones de Regantes, que este año la CNR puso a disposición de todas las OUA del país.

¿Cómo les ha cambiado el trabajo con estas nuevas bicicletas?

Alfonso. - Son fantásticas, antes con nuestras antiguas bicicletas debíamos pedalear con mucho esfuerzo y no podíamos meternos en cualquier terreno, ahora con estas nuevas bicicletas nos cansamos muy poco y podemos andar hasta en arena sin quedar atrapados. Además, sólo debemos cargarla 4 horas en nuestras casas y nos permite contar con una autonomía de 45 kilómetros, por lo tanto, la carga eléctrica nos dura toda la jornada de trabajo.

Roberto.- Realmente estas bicicletas son una gran ayuda, ya que podemos pedalear con la energía de nuestras piernas y si nos cansamos nos apoyamos con el motor eléctrico. Hemos tenido algunos pinchazos en los neumáticos, pero se solucionan como con cualquier bicicleta. Sin duda que podemos realizar una mejor labor con estas modernas bicicletas.

Juan Vallejos es administrador de la Asociación de Canalistas del Canal Biobío Negrete y cuenta que, “ésta es una aspiración hecha realidad, nuestros celadores tenían la necesidad de movilizarse de manera más ágil y mejorar la calidad de su movilización, y no quisimos comprar motos por el riesgo de accidente que su uso significa, ya que nuestros celadores no tienen costumbre de andar en ellas, y los costos de mantención de éstas son altos y también se requiere un gasto de combustible no menor. Por eso comenzamos a buscar una alternativa y encontramos estas bicicletas que son fantásticas, con una agilidad suficiente para el trabajo, permitiéndoles andar en cualquier tipo de terreno, de paso no contaminan y son muy fáciles de mantener. Estamos felices ya que les ha cambiado la vida a nuestros celadores y a la vez constituye un gran avance para nuestra organización”.

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