Historias de Riego

El giro productivo de Ariel Santander, pequeño agricultor de Huana beneficiado por proyecto integral de riego

Junto al apoyo y trabajo de su familia, está dedicado a la producción de tomates cherry, cultivo que gracias a la tecnificación le ha permitido pertenecer a una cooperativa y mejorar su calidad de vida.

Por: Karina Silva

En el sector de Huana, poblado ubicado en la comuna de Monte Patria, junto a su esposa e hijos vive el pequeño agricultor Ariel Santander, quien ha dedicado parte importante de su vida a labrar el campo. Pero durante esta última década, producto de la escasez hídrica que ha afectado duramente a la región, este trabajo ha sido más complejo y en algunos momentos, casi imposible de ejecutar. La precaria situación por la sequía llevó a este regante a buscar ayuda para mantener sus cultivos y asegurar su riego. Fue en medio de ese difícil escenario que se enteró del Programa de Pequeña Agricultura de la Comisión Nacional de Riego (CNR), y asesorado por un consultor inscrito se animó a presentar un proyecto.

De esta manera es que postuló su iniciativa denominada “Construcción de embalse de regulación corta, instalación de sistema de riego por goteo y generación de energía fotovoltaica” al Programa de Pequeña Agricultura. Felizmente para Ariel, el proyecto recibió una bonificación de más de $9 millones para un estanque de acumulación de agua de 154 metros cúbicos, además de un equipo fotovoltaico de 1 kilowatt y la instalación de cintas de riego para 0,31 hectáreas de tomates cherry.

“Para mí es importante que las autoridades vean en terreno lo que se está entregando y que vean que se está utilizando en esta parte tan desolada que existe en Huana. Tenemos energía fotovoltaica, la acumulación y el riego que es lo ideal. Este proyecto es excepcional, un riego automatizado, donde las plantas sí o sí van a tener su agua de manera programada para las distintas casetas. Ahora estamos regando 3 invernaderos de 1.000 metros cuadrados y vamos a construir 3 más. Seguiré postulando porque las iniciativas son muy buenas y las necesitamos”, señaló el regante.

Mientras cuenta el inmenso orgullo que siente al ver los resultados de su esfuerzo de años, que ahora gracias a esta ayuda podrá mantener mientras llueva. “Estoy muy feliz porque mi proyecto es muy completo, muestra tanto acumulación como impulsión a través de energías renovables y tecnificación en beneficio de todo mi grupo familiar que me ayuda en la producción de tomates cherry que se vende acá en la provincia y en Santiago, que nos ha permitido mejorar nuestra calidad de vida, ya que dedicamos menos tiempo al riego y podemos hacer un uso eficiente del recurso hídrico.”

También se refirió a sus planes y nuevos desafíos a corto y mediano plazo. “La CNR me ha cambiado todo, gracias a esta institución estamos acá regando mis invernaderos con tomate cherry, por lo que estoy muy agradecido. Estamos planificando otras etapas para seguir creciendo, claro que, si la Comisión Nacional de Riego nos sigue apoyando”, puntualizó el pequeño agricultor.

Pero este proyecto también ha sido factible gracias al trabajo mancomunado con otras instituciones del agro, tal como INDAP. “Nosotros partimos de a poco, con algunas ayudas como la de INDAP, lo que nos ha permitido formar parte de una cooperativa, una comunidad agrícola, mediante la asociatividad que nos ha facilitado hacer uso eficiente de los recursos. Estamos muy conformes con el Programa de Pequeña Agricultura, ya que ahora las comunidades y regantes de localidades rurales que anteriormente no podíamos acceder a los recursos de la Ley de Riego podemos optar a ellos. Es un gran avance, no solamente para mí, sino que para todos aquellos que está en mis mismas condiciones”, enfatizó Ariel.

 

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